Siento haber dejado este apartado tan descuidado, pero tanto examen y tanto estrés, acaba con uno. Empecemos por el principio. En esta evaluación, empezamos con un discurso que nos leyó Merino llamado "Fuego", hecho por Eduardo Galeano. En él, se mostraban diferentes tipos de fuego (grandes, pequeños, divertidos, tímidos, serenos...), y al acabar de leer Merino, tuvimos que representar nuestro fuego mediante un dibujo, y decir cómo era el fuego con el que nos identificábamos. Yo considero que mi fuego es tranquilo, ya que no soy una persona que se altera facilmente. El ejercicio me pareció interesante para reflexionar cómo nos consideramos nosotros realmente en cuanto a nuestra forma de ser.
También, posteriormente, estuvimos hablando sobre la violencia de género y el maltrato, temas suficientemente conocidos y por los cuáles debatimos y mucho en clase.
Luego, leímos un libro de un filósofo que nos llevó al tema de "COMER CARNE". Ahí, en el libro, se intenta mostrar dos puntos de vista diferentes sobre si está bien o está mal comer carne. Yo, sinceramente, como carne, y alomejor inconscientemente pienso que es lo normal. Pero, ¿realmente estará bien?. Yo creo que dentro de unos años, las próximas generaciones nos verán como unos asesinos, si no, tiempo al tiempo. Este tema hizo que surgiera un gran debate en clase. Y está bien replantearse este tipo de cuestiones, ya que son cosas que no se suelen pensar, pero cuando uno se pone a pensar en ello, hace reflexionar a uno mismo y mucho además, haciéndote un cacao mental, sin saber si lo qué haces es lo correcto o no.
Otro día, tuvimos que levantarnos y mirarnos fijamente unos a otros diciéndonos "SOY UNA PERSONA COMO TÚ". Esa actividad creo que no levantó mucha expectación y nos lo tomamos más bien a coña porque con la gente de confianza no tenías pudor ni nada por el estilo, pero muchos (me incluyo) tenían vergüenza a mirar a otros compañeros fijamente diciendo eso por temor a cómo podría reaccionar la gente con la que no tienes confianza ni relación.
La actividad que yo creo que levantó más expectación en clase fue la de opinar si las mujeres y los hombres podrían encajar en un mismo deporte, sin diferencias de género y compitiendo entre ellos. Creo que ya quedó bastante claro en clase la opinión de cada uno porque el debate acabó por poner de mal humor a unos y a otros, llevando la discusión hasta la siguiente hora. Unos opinaban que si una mujer tenía las mismas condiciones que un hombre para competir contra o con él, debería poder hacerlo y no separar a nadie por sexos. Otros (como yo, y no es por ser machista ni sexista), opinábamos que no, que mujeres y hombres deberían estar separados en este apartado por el bien de los dos géneros, y sobre todo, por cuestiones físicas. Pero bueno, creo que ya quedó bastante claro en clase todo este tema.
Posteriormente, hicimos un ejercicio de gustos. Es decir, nos sentamos en círculo, y teníamos que decir lo que más y lo que menos nos gustaba de la persona que teníamos al lado y luego, podíamos hablar y decirle a cualquier persona lo qué pensábamos respecto a ella. Sinceramente, para mí fue muy llevadero el ejercicio, puesto que las cosas que me dijeron, tanto buenas como malas, ya las tenía bastante asumidas, y no me molestaron en absoluto, acepté las críticas. Yo también creo que fui respetuoso y dije lo qué pensaba, sin mal alguno. Todos fuimos respetuosos con todos, pero creo que hubo personas que se sintieron incómodas con este ejercicio y no tendrían por qué haberlo estado, pero bueno, el ejercicio en general creo que fue bueno para dar nuestro punto de vista y reflexionar.
También hicimos otro ejercicio donde Merino nos decía dos palabras (playa y montaña, por ejemplo), y nosotros teníamos que situarnos a un lado u otro de la clase identificándonos con una de esas dos palabras y explicando por qué nos identificábamos con esa idea. Me pareció un buen ejercicio, para ver nuestros gustos y saber qué es lo que más nos llama la atención. Luego, también tuvimos que escribir en un papel cosas respecto a la cabeza, corazón y mano. En él, teníamos que poner tres cosas de cada apartado, con las que nos sintiéramos identificados. Cosas relacionadas con la inteligencia, con los sentimientos o con la habilidad que tuviéramos de hacer algo (como por ejemplo, que se me dan bien las matemáticas, que soy bastante tranquilo, o que sé jugar al fútbol). Este ejercicio no me resultó productivo porque no me ofrecí voluntario para salir a exponer mis ideas y que los demás me analizaran, y entre eso y que quedaba poco tiempo de clase, pues nada. Pero no me pareció mala idea la de analizar y decirle a los compañeros si estaba o no de acuerdo con las cosas que pusieron sobre ellos mismos.
Otro día, Merino nos dio una ficha en la que había que contestar varias respuestas a la pregunta "si fuera un ..., sería X". Por ejemplo: si fuera un deporte, sería el fútbol. Y así sucesivamente hasta completar la ficha, que tenía un poco de todo (olor, sabor, película, cantante, enfermedad...). Luego tuvimos que ponernos en frente de un compañero y decirle todo lo que habíamos puesto y el compañero a nosotros. Si creíamos que estaba equivocado, se lo podíamos decir, pero poca gente incidió en hacer observaciones. Me gustó el ejercicio ya que tuvimos que pensar bastante con qué nos sentimos relacionados. Yo tuve que escuchar a Andrés, y sinceramente, no me sorprendió en nada, más o menos me esperaba sus respuestas.
Y bueno, este martes pasado estuvimos hablando a cerca de ser pasivo o ser activo. Yo creo que soy más pasivo que activo, ya que dejo decidir a mis amigos lo qué ellos quieran, y me suelo acoplar a sus ideas y planes cómo pueda. Dejo que pasen las cosas sin forzarlas mucho, ya que así te puedes llevar muchas sorpresas, y eso me gusta. El tema creo que gustó a la clase.
Y por último, hoy, después de hablar sobre la menstruación y esas cosas, bajamos al patio en Filosofía, donde nos tuvimos que poner unos en frente de otros y decirnos simultaneamente SÍ y NO. El ejercicio no lo entendí muy bien, sólo sé que me costaba decir más SÍ que NO, no sé por qué la verdad. Luego, al llegar a clase, estuvimos hablando y debatiendo sobre si es mejor o si hay que valorar más lo qué se hace obligatoriamente que lo qué se hace voluntariamente. A mi forma de ver las cosas, creo que se valora más lo obligatorio, porque es algo que tenemos que hacer bien para llegar a hacer algo que nosotros queremos. Por ejemplo, muchos estudiamos para tener el verano libre y poder andar a nuestro aire sin ningún tipo de preocupaciones. Pero bueno, eso ya depende de la forma de pensar de cada uno, todas las opiniones son respetables.
En general, creo que todos los ejercicios están relacionados con replantearnos a nosotros mismos con qué nos sentimos relacionados e identificados, y qué es lo que en realidad nos gusta y lo qué en realidad pensamos.
Y nada más, a ver si voy actualizando esto mejor poco a poco, porque ahora me he tirado un buen rato escribiendo.
Dani.
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