jueves, 8 de marzo de 2012

La balada de Narayama.

En esta película que hemos visto en Antropología, se diferenciaban bastante bien varios tipos de costumbres, creencias y formas de ver la vida.
La trama se desarrolla en una pequeña aldea, con pocas familias, donde las casas están bastante pegadas unas a otras. Estas casas eran también pequeñas, de madera.
Al no haber supermercados ni cosas por el estilo, estas familias vivían cómo podían (a través del trabajo agrario, de pescar, tejer, y hasta robando...). Algo que me chocó bastante fue lo del vendedor de sal, que compraba y vendía niños a su antojo para ganarse la vida y nadie decía nada, eso marca bastante los trazos de esa cultura. Creo que en aquella época, las personas no se centraban tanto en el amor familiar, y sí en vivir cómo pudieran, importándoles muy poco las relaciones entre los miembros de la familia; aunque trabajaban juntos para salir adelante de la mejor manera posible.
A mi manera de ver, la madre de la familia protagonista es la única a la que se le muestra un mínimo de respeto por parte de los hijos. También, el hijo que la lleva a la montaña, es el más respetado por los hermanos, pero no tanto como la madre.
Ahora, yo creo que lo más importante y bonito de la película es el momento en el que el hijo mayor lleva a su madre a la montaña de Narayama. Se le da una importancia inmensa a este momento, creo que la película en general gira en torno a esta escena. A lo largo de la película se muestran una serie de acontecimientos que suceden en la aldea y se muestra cómo es la vida cotidiana de esas familias. Es una vida muy rutinaria, haciendo siempre el mismo trabajo para poder salir adelante y vivir de la mejor forma posible. Y cuando se sabe que una persona estorba más que otra cosa, es llevada al Narayama. Sobre todo, se piensa que cuantos menos dientes tienes, más cerca estás de la muerte, y más inútil eres. Por lo tanto, en ese momento suben al Narayama para morir ahí dignamente sin molestar ni estorbar a su familia (si eso se hiciera aquí en España, sería una locura), y eso denota bastante cómo era esa cultura y cómo eran sus creencias. En este caso, creo que la señora protagonista, no molestaba, pero fue ella quién decidió romperse los dientes y decir que la subieran a la montaña, ya que ella consideraba que sus hijos podrían vivir bien sin ella y además, yo creo que ella quería juntar su alma con la de su marido allí.
Otras cosas que muestran su cultura, es que andaban la mayor parte del tiempo descalzos (hasta para subir al Narayama, vaya tela), no se preocupaban por su aspecto físico, casi ni se lavaban... También me pareció significativo la forma de encontrar una nueva mujer, donde el vendedor de sal iba a la otra aldea en busca de una mujer soltera para llevarla a su nueva aldea a junto su nuevo "marido" sin conocerlo, y se quedaba a vivir en su casa de un día para otro sin avisar, y eso era respetado, a partir de ahí, ya eran marido y mujer como quién dice.
Por último, decir que me pareció muy gracioso la escena donde el chico que olía mal, se quería tirar al perro... un poco asqueroso, pero ante la falta de sexo, él estaría desesperado. Espero que en realidad, nadie haya tenido que llegar hasta tal punto.

Dani.

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